domingo, 21 de diciembre de 2008

Acerca de la obra de Vanessa Beecroft (de manera no lineal)





Doppelgänger es el vocablo alemán para el doble fantasmagórico de una persona viva. La palabra proviene de doppel, que significa "doble", y gänger, traducida como "andante". Su forma más antigua, acuñada por el novelista Jean Paul en 1796, es Doppeltgänger, 'el que camina al lado' (Molina Foix: 10-11). El término se utiliza para designar a cualquier doble de una persona, comúnmente en referencia al "gemelo malvado" o al fenómeno de la bilocación.
También se utiliza la palabra para describir el fenómeno por el cual una persona puede ver su propia imagen por el rabillo del ojo.
Los Doppelgänger aparecen en varias obras literarias de ciencia ficción y fantasía, en las cuales son un tipo de metamorfo que imita a una persona o especie en particular por alguna razón, generalmente nefasta.[1]

“Hooters para intelectuales”
“John Cage con material subjetivo”
“Fascista e incorrecto”
(…)Show presenta veinte mujeres altas y esbeltas que se paran sobre una estructura circular mirando hacia una misma dirección. (…) Estas mujeres logran crear el efecto de maniquís vivientes. El vestuario es diseñado por Tom Ford de Gucci.[2]

Primeras impresiones sobre la obra de Vanessa Beecroft:
Busca hacer cuadros vivientes (algunos se refieren a “las pinturas vivas de Beecroft”) y efímeros. (Pensar el performance como un acto fugaz).
Mujeres que expresan un arquetipo de belleza similar.
Selección nada casual: las modelos deben someterse a un cuestionario que elabora la artista con el fin de establecer criterios de identificación con ella.
Pequeño ejército femenino.
Relación modelos-público / interacción modelos con sí mismas.
Imágenes frías y artificiosas.[3]

ESPACIO PARA FOTO

USE OF REAL TIME REAL SPACE REAL FLESH

Por favor responda cada pregunta de manera clara, breve y sincera.
1. ¿Duerme usted con medias?
2. En momentos de melancolía extrema, ¿consideraría usted el montar en transporte público durante varias horas como una terapia válida?
3. ¿Piensa usted que no existe otro dios que Woody Allen?
4. ¿Teme verbalizar la mayoría de sus sentimientos porque piensa que las emociones, al ser convertidas en palabras, toman una materialidad contundente que le causa pavor?
5. ¿Tiene usted pesadillas recurrentes en donde la encierran viva?
6. ¿Le resulta imposible caminar en tacones?
7. ¿Piensa que el peor escenario posible es el baño de un avión porque conjuga su miedo a las alturas y su temor a los lugares encerrados?
8. ¿Tiene hiperflexibilidad en los codos y en las falanges de la mano izquierda?
Si respondió 6 o más respuestas de manera afirmativa, por favor de un paso al frente. Necesito entrevistarme con usted. Cumple algunos requisitos para ser mi otro, mi doppelganger.

(Documento 2)

Narra la extraña experiencia que sufrió Myû catorce años atrás. Myû queda atrapada toda la noche dentro de una noria en un parque de atracciones de una pequeña ciudad suiza y, desde allá, con unos anteojos, ve a su segundo yo que está dentro de su habitación. Una Doppelganger. La experiencia aniquila a Myû como ser humano (o pone de manifiesto su destrucción). Utilizando sus propias palabras: está dividida en dos y un espejo se interpone entre ambas mitades.[4]

La cosa es así. Vamos Nathalia y yo en un taxi. Ella comienza a hablar sobre el humanismo judío:
- Leí que ellos pensaban que la apropiación de la alteridad era imposible. Porque siempre llegamos tarde al encuentro con el otro. Siempre llegamos en una temporalidad diferente, en la cual el otro se impone como un rostro absolutamente e infinitamente distinto.
Yo comienzo a pensar en la obra de Vanessa Beecroft. En la manera en la que ella busca encontrar a su otro perfecto; aquel otro que comprende sus obsesiones, sus delirios, sus miedos. ¿Sabrá ella del humanismo judío? ¿Sabrá ella de la imposibilidad de encontrarse con el otro? Le comento a Nathalia todo esto.
- Eso me acuerda de un texto muy famoso de Benjamin que se llama “La obra de arte en la época de su reproductivilidad técnica”. Allí expone la idea de que la revolución industrial no sólo modifico la vida de las personas en el sentido de incorporar nuevas cosas y rutinas de vida, sino que también modificó para siempre la concepción que se tenía del arte. Este dejó de ser visto como una pieza única producida por un artista y se convirtió en un objeto de mercancía y consumo al que todos podían acceder por unos centavos. Yo creo que en el arte contemporáneo las cosas cambian. Pero no ya porque la obra de arte se reproduzca técnicamente, sino porque -con la incorporación del performance- la obra vuelve a tener esa unicidad intangible del arte: se produce en un tiempo y espacio instantáneos y únicos, y su carácter se vuelve irrepetible

Y su carácter se vuelve irrepetible. Y su carácter se vuelve irrepetible. Y su carácter se vuelve irrepetible.


[1] http://www.wikipedia.org/

[2] Información sacada de “The critic’s notebook: Standing and staring, yet aiming for empowerment” artículo escrito por Roberta Smith para The New York Times. El artículo reseñaba Show la primera vez que se presentó en el New York Museum.
[3] Notas encontradas en el cuaderno de apuntes de Gloria Susana Esquivel.
[4] Fragmento de Sputnik, Mi amor (2002) del escritor japonés Haruki Murakami

jueves, 30 de octubre de 2008

Sobre los bizarros conciertos que cobijan bandas dísimiles














Debo admitir que fue extrañisimo escuchar que The Mars Volta y R.E.M venían juntitos a Bogotá, juntitos y revueltos. Pensé que aunque a mí me gustaran las dos bandas, ambas responden a públicos diferentes y en mi caso, a estados de ánimo diferente. Estado destructor: Mars Volta. Estado meláncolico: R.E.M...¿o era el contrario? estado destructor: R.E.M (destruir el mundo, que se acabe el mundo como lo conocemos y sentirnos bien) estado meláncolico: The Mars Volta (me acuerdo de madrugadas tristes escuchando Concertina en loop). De cualquier modo, ver a ambos grupos, en una misma fecha, bajo un mismo techo, a 2600mts más cerca de las estrellas me parecía, cuando menos, bizarro.



1. The Mars Volta experience


Comencemos por el principio. Nunca me imaginé ver a The Mars Volta en vivo en Bogotá. Ni siquiera mientras esperaba en el Coliseo a que empezara el concierto había interiorizado que estaba a pocos segundos de escuchar a Mars Volta. Tal vez esa falta de conciencia se debía a que, finalmente, no sabía que esperar de escuchar a los Mars Volta. Antes de entrar al concierto con Daniel hablamos de disonancia, de lo pesado, del ruido. En el momento del concierto, cuando el caos comenzó a desatarse en el escenario, sólo podía pensar que el ruido efectivamente tendría que verse así. Y no hablo de ruido oscuro ininteligible, ese creo que se debe a la mala acústica del Coliseo, sino de el estruendo de guitarra y batería que en una sincronía desincronizada estallaban, reventaban, toteaban frente a todos.

Era como si las elásticas maniobras de Cedric Zavala reflejaran esactamente lo que estaba sonando. Rompía un tambor (importantisimo anotar en esta parte del relato que Dani y yo después comentamos que nunca en la vida pensamos que veríamos en vivo el destrozo de un instrumento al estilo grunge nirvanesco) y cada golpe era espejo de la música que se acontecía a su alrededor. Caos dentro de la sincronía. Contorsiones y maromas, no sólo del front man, sino tambien de las notas que se escapaban.



2. The R.E.M experience



Comencemos por el final. Lo único que podía pensar al salir del Coliseo El Campin era que estaba enamorada profundamente de Michael Stipe y que maldecía su gusto por los hombres. El "calvete papi", como decidió bautizarlo Dani, resultó ser el hombrecito más simpático, imponente e increíble del planeta. Creo que puedo decirlo atrevidamente, pero en mi inexperiencia concertil nunca había visto a un mejor front man. Su manera de bailar, de cantar, de hablar con el público... nos envolvió a todos y nos obligó a cantar, a bailar y hasta a ser partícipes de una improvisada encuesta. Sé que Stipe no es R.E.M, y pudo sonar reiterativa...pero ver a ese hombre de traje y corbata bailar de la manera más geeky posible con la mayor de las clases fue increíble.



Ya habiendo depurado ese demonio grupie que siempre me asalta, puedo pasar a otras impresiones de la noche.



Creo que lo primero que hay que decir sobre R.E.M es que la experiencia no se improvisa. Fue un espectáculo preciso, con buenas luces, buenas proyecciones y no tan buen sonido (de nuevo, problemas de la acústica del lugar). Otra cosa que me pareció interesante fue ver el público del concierto. Abarcaba un gran rango de edad, desde los 40 hasta los 15, y todos se despelucaron con losing my religion, todos berrearon everybody hurts y todos corearon the one I love...bonito.

Para mí la voz de Michael Stipe tiene algo de metálico (no es una voz virtuosa del metal...no confundir de por dios) sino que pienso en ella y pienso en estaño, en un hombre de hojalata, en un día gris. Tiene algo de desgarramiento y de protesta; de nostalgia que se potencia a través de un megáfono, de imágenes extrañas y letras complicadas escritas a modo de retahíla.

"Like a koi in a frozen pond
Like a goldfish in a bowl
I dont want to hear you cry"

(Tenaz que a estas alturas del partido todavía ande gritando en estadios frases del tipo "choosing my confessions" o "consider this the hint of the century"..."I've said too much, I hadn't said it all")

Encontré estas fotos en el flickr de un contacto: http://www.flickr.com/photos/karim_/2986969878/

Mil y mil gracias a Dani boy por acompañarme y alentarme a ir al evento.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Sobre la juventud de ahora






Oracular Spectacular (2007), disco debut de MGMT, pareciera ser el título más apropiado para el fenómeno de esta banda. El oráculo espectacular, que contiene 11 cortes, está lleno de glam, de rock, de hipster-ismo, como si los skinny jeans y las chalinas blancas quisieran salir a cantar.


Resulta ser un oráculo -manifiesto porque en sus letras salta un grito dinámico de juventud, de sicodelia, de adrenalina, que se condensa en la letra de "Time to pretend": this is a decision to live fast and die young... now let's have some fun. Como diría Cerati, "Noches de longevidad"; pop sicodélico que revienta en la cabeza a las cuatro de la mañana,


Resultó ser espectacular, para la mayoría de críticos que en 2007 coronaron este álbum como lo último en guarachas y a MGMT como la banda revelación. Nada mal para un proyecto que parecería ser el nieto de Talking Heads (por esto de la propuesta artística de quienes hacen la música) o el primo fashion de The libertines, Kings of Leon o The Kooks (recordemos, la manera de vestir resulta fundamental para MGMT).


Hace poco leí un artículo en donde condenaban a los hipsters (especie de tribu urbana que viste con skinny jeans de colores, gafas oscuras con marco blanco, chaqueta de cuero, camisas gigantescas y leggings) de ser la condensación de la decadencia de la sociedad actual por ser una tribu urbana sin propuesta ni estética propia. Podria ser, pero no hay por qué afanarse. En algún lugar del mundo, en este momento un hipster borracho canta y baila vallenato pensando que nadie lo ve. En otro lugar, un tecno geek descubre los primeros segundos de una canción de MGMT y quiere bailar toda la noche.


Si el producto es bueno, y en este caso es bastante bastante bueno, dejemos que los pantalones de dril verde manzana y las gafas oscuras de marcos de colores tomen los micrófonos. En verdad salen cosas muy bonitas, como la canción 4th dimensional transition...por ejemplo.

martes, 23 de septiembre de 2008

esactamente asi me siento...

Nico-The fairest of all seasons


Now that it's time
Now that the hour hand has landed at the end
Now that it's real
Now that the dreams have given all they had to lend
I want to know do I stay or do I go
And maybe try another time
And do I really have a hand in my forgetting ?

Now that I've tried
Now that I've finally found that this is not the way,
Now that I turn
Now that I feel it's time to spend the night away
I want to know do I stay or do I go
And maybe finally split the rhyme
And do I really understand the undernetting ?

Yes and the morning has me
Looking in your eyes
And seeing mine warning me
To read the signs carefully.

Now that it's light
Now that the candle's falling smaller in my mind
Now that it's here
Now that I'm almost not so very far behind
I want to know do I stay or do I go
And maybe follow another sign
And do I really have a song that I can ride on ?

Now that I can
Now that it's easy, ever easy all around.
Now that I'm here
Now that I'm falling to the sunlights and a song
I want to know do I stay or do I go
And do I have to do just one
And can I choose again if I should lose the reason ?

Yes, and the morningHas me looking in your eyes
And seeing mine warning me
To read the signs more carefully.

Now that I smile,
Now that I'm laughing even deeper inside.
Now that I see,
Now that I finally found the one thing I denied
It's now I know do I stay or do I go
And it is finally I decide
That I'll be leavingIn the fairest of the seasons.

jueves, 11 de septiembre de 2008


Debe ser complicado tener una banda sonora.


Musica constante que acompañe mis acciones, que recree atmosferas, que cree tensiones dramáticas o momentos cómicos a lo largo de mi vida.


(Mi vida, en este momento, sonaría a chasquidos del teclado, a lluvia en mi ventana, a vidrios que se rompen, a lazos que se rompen, a jazz, a funk, a salsa, a humo denso, a frío helado.)


No se me ocurre que banda sonora tendría mi vida. Todavía no se me ocurre cual serviría.


La banda sonora de In the mood for love suena a radio viejo, a bolero, a nostalgia, a aquellos ojos negros, a inteligibles sonidos cantados en coreano que evocan recuerdos de fotografías en sepia, a quizás, quizás, quizás.


(Supe de ella por Juana, y me encantó. Hace dos días la escuché en la casa de Dario. Nunca los boleros cantados por Nat King Cole habían sonado tan bien.)

domingo, 31 de agosto de 2008

Sobre la miseria y la mariposa




La primera vez que escuché Blonde Redhead estaba en un viaje cerca a las montañas y estaba muy triste. El cielo estaba muy despejado y al anochecer se volvía azul oscuro, nunca negro. Pensé que la cantante sonaba como un gato. Como siempre estoy llena de lugares comunes, me acuerdo que llegué a pensar que su voz me arañaba por dentro, y que sus rasguños en lugar de arder cauterizaban el dolor. Luego cerré los ojos. Y la señora comenzó a cantar. Y me decía que la miseria era una mariposa. Y cada silaba que pronunciaba se di-la-ta-ba. Y cada palabra gesticulada se perdía en las montañas. Y las montañas se llenaban de susurros de gatos.

Dearest Jane
I should've known better
But I couldn't say hello,
I dont know why
But now I think,
I think you were sad
Yes you were, you were, you were

What I say, I say only to you
Cause I love and I love only you
Dearest Jane, I want to give you a dream
That no one has given you
Remember when we found misery
We watched her, watched her spread her wings
And slowly fly around our room
And she asked for your gentle mind

Misery is a butterfly
Her heavy wings will warp your mind
With her small ugly face
And her long antenna
And her black and pink heavy wings

Remember when we found misery
We watched her, watched her spread her wings
And slowly fly around our room
And she asked for your gentle mind

Sing some bossa nova for me


Smoke city es un grupo inglés de bossa nova fusionado con electrónica. Hasta ahí, nada nuevo.

Su disco Flying Away explora los diferentes colores de la voz de Nina Miranda, logrando sonidos cálidos, sensuales, aterciopelados, como de besos en los hombros o de manos al rededor de la cintura. Hasta ahí, nada nuevo.


¿Qué diferencia a Smoke City de Moloko o de Morcheeba? Aparte de que le meten frases en portugues a algunas canciones, no mucho.


Sólo que Smoke City se conformó en el 96, y Flying Away es del 97. Lo que los haría precursores de esta movida fusión de ritmos Sao Paulo-Londrés- Rio, que experimentó Morcheeba en el 98 con el Big Calm ( y con esto no digo que Smoke City se inventó la fórmula, depronto hasta fue una cosa conjunta, algo de aceite de coco que se regó en el aire de Londres).


Lo verdaderamente valioso, y hasta bonito de Smoke City, es que suenan actuales. Para ser del 96 no suenan a techno trasnochado de rave cochino de Berlin (recuerdan el trance Shumacher...era tenaz) sino que suenan maravillosamente actuales. Suenan maravillosamente en la lluvia (porque ahí es cuando uno anhela estar en la playa con un garotinho en pleno Underwater Love), maravillosamente cuando uno camina (y canta Devil Mood y se quiere ir a hacer maldades), maravillosamente siempre.


(ojo a la caratúla noventera del disco...eso sí que da pistas del momento en el que fue lanzado)

jueves, 28 de agosto de 2008

Notas (discontinuas) sobre Med Sud I Eyrum Vid Spilum Endalaust


*Inní mér syugur vitlesingur: música para escuchar a las 7 de la mañana y no pensar en
absolutamente nada más que en que son las 7 de la mañana.


*Canciones para reconciliarse con el mundo, o sencillamente para reconciliarse.


*Siempre un murmullo inintelegible. (Quiero darle sentido al murmullo, escuchar sólo lo que yo quiero escuchar. que me diga exactamente lo que yo quiero oir).


*Goobbeldigook/ Festival : Golpes golpes golpes.


* Sigur Ros deja de ser en mi cabeza el canto de las ballenas y se convierte en la música incidental de aquello que se inscribe en un corto periodo de tiempo y que se repite y se repite y se repite. Este disco podría ser un zumbido amplificado y eterno. Podríamos ser un zumbido constante.


(Optimista yo y optimista el disco).

sábado, 23 de agosto de 2008

Rompe la piñata


Primer paso: Vendarse los ojos.


Segundo paso: Tomar un palo y entregarse al frenesí de niños y de adultos que gritan esperando a que uno sea el que rompe la piñata.


Tercer paso: Identificar la elusiva piñata.


Cuarto paso: Golpearla con todas las fuerzas.


¿Que hay adentro de la Piñata del Instituto Mexicano del Sonido?


Sobretodo hay muchos sonidos. Podrían ser como el confetí y las serpentinas dentro de la piñata, pues generalmente los pequeños beats invaden y llenan de color las trece canciones del disco. Sonidos chiquiticos y casi imperceptibles que hacen que uno se distencione frente a la música, que uno piense que es posible que El Instituto toque en la sala de uno. Sería la mejor rumba.


También hay samples, hay muchos samples que compactan y sorprenden. Trompetas, guitarras, sintetizadores...todo aquello que convierta esta música en algo completamente bailable. Es que la cumbia...yo la bailo...con las bonitas y las rubias...con las muchachas que les gusta la cumbia. Cumbia, samba, hip hop. Ritmos que hacen que la mayoría de las canciones en este disco salven una rumba del completo tedio.


Hay voces, muchas voces que parecen llegar de otra época y contar historias de gozo poderoso.


Hay muchos pies moviéndose. Brazos que se levantan. Cinturas que se entregan al ritmo.


Se ha roto la piñata del Instituto Mejicano de la Música...y su concierto por $20.000 es una completa ganga.

jueves, 21 de agosto de 2008

La máquina extraordinaria



"I don't understand about

The weather outside

Or the harmony in a tune

Or why somebody lied"


No sé por qué escucho Fiona Apple y me imagino en un cabaret lleno de humo. Tal vez porque su voz a veces suena como humo. Sale gris y se esparce por el ambiente de manera poderosa, casi como un gas lagrimogeno. Y su música siempre con golpes. Golpe. Golpe. Dis-con-ti-nuo. Lo lleva a uno de un lado a otro y uno no puede hacer nada más que dejarse llevar por el anti ritmo y escuchar.


"Extraordinary machine" (2005) es el tercer disco de Apple, quien con su voz ronca, nos mete en esa atmósfera tenue y densa que se llena de letras extrañas y golpes violentos de piano.


(My peace and quiet was stolen from me

When I was looking with calm affection

You were searching out my imperfections)


Podríamos hacer una frase interesante sólo con el título de sus canciones: Oh well, Not about love...please, please, please get him back O' sailor.


(Oh you silly stupid pastime of mine

You were always good for a rhyme

And from the first, to the last time, the signs

Said 'Stop' - but we went on whole-hearted

It ended bad, but I love what we started

It said 'Stop' - but we went on whole-hearted

It ended bad, but I love what we started)


bah...la historia de mi vida


miércoles, 20 de agosto de 2008

Mi fantasía Babasónica (reseña sobre Mucho)


Confesión terrible: A veces fantaseo con que estoy metida dentro de una canción de los Babasónicos, si sabes, me imagino que esas historias de amor pasionales y glamorosas se parecen a nuestra historia.


Es una confesión terrible, pero no podría más que cantarte "te propuse mi casa, nada neutro...te deje traer tus pijamas que yo no duermo bien de noche"o "si te vas tendrás que volver por nosotros...curiosamente todo estaba ya dicho entre los dos" e imaginarme esas noches larguísimas que pasabamos juntos donde sólo habían confesiones descarnadas y excesos. Más terrible aún es encontrarme rumbo a cualquier parte cantando Babasónicos mientras me acuerdo lo que pasó en cualquier fiesta, en cualquier noche larga, apropiandome de su español barroco murmurando palabras como "vergel".


Más horroroso aceptar que antes no me gustaban los Babasónicos porque a mi vida le faltaba glam y champan y decadencia.


Muchas gracias por traer el lugar comun del rocanrol a mi vida, por hacerme escuchar Babasónicos y por hacerme sentir como aquellas chicas que coquetean con todos, fuman mucho porro y toman mucho whiskey.


(¿has conseguido verme un poco más normal? o es sólo que he aprendido a actuar frente a vos)


Recomendadas: Microdancing, Pijamas, Cuello Rojo

Una Pausa para Four Tet


En estos días de marañas en la cabeza pareciera que el único antídoto es escuchar Pause de Four Tet (2002).
Increíble como pequeños sonidos se deslizan por la cabeza para desenredar los pensamientos. Untangle, (nunca una canción había tenido un título tan pertienete), se convierte en un rinse, acondicionador para cabellos no manejables, y desenreda hasta la desición más intrincada.

Todo el disco pasa por la cabeza como un toquesito de tranquilidad, como un beat constante que no deja que uno se preocupe por nada. Como una ligera pausa de lo vertiginoso. Una pausa esférica, bien amarrada y que alimenta la cabeza.


Recomendada: No more mosquitos. Tangle. Untangle.

martes, 19 de agosto de 2008

Camille- Music Hole


Este segundo disco de la señorita Camille resultó ser para mi algo asi como un gusto adquirido.

La primera vez que lo escuche me pareció algo aburrido a decir verdad. Mucho ruidito de fondo pero nada que hiciera que le pusiera atención de verdad. Despues de escucharlo otra vez con más calmita me di cuenta que una vez pasado el ruido efectista en realidad es un muy buen experimento vocal. Tal vez estaba esperando a la misma Camille francesita irreverente de Janine o de Le Fil y me encontré con un disco que suena como si Feist y Tom Waits hubieran tenido un hijo y lo hubieran puesto a escuchar Medulla.


Recomendada: The Waves

These are the vistas - The bad plus


No soy quien para hablar de jazz. Mi conocimiento es más bien empirico y conozco a más de dos que se sorprenden al saber que me gusta Miles Davis. La verdad no escucho mucho jazz. Sólo en el momento justo, imagino.


Viendo Film and Arts descubrí a The bad plus (trio de jazz contemporáneo según wikipedia) conformado por Reid Anderson, Ethan Iverson y David King. Según Film and Arts la magia de The Bad Plus consistía en no acatar ningún tipo de regla, de reirse de todos al hacer que Smells like teen spirit o que el tema de Chariots of fire se convirtieran en standards de jazz. Entre sus covers hay temas de Blondie, Aphex Twin, Bjork, Black Sabbath y David Bowie que enloquecen y enloquecen.


Su primer disco These are the vistas (2003) resulta ser una buena compañia cuando estoy histérica. Es música que calma a esta bestia, que tranquiliza y que invade.


Recomendadisima Silence is the question (especialmente para Andy g.)


Sobre algunas partículas elementales


La experiencia de leer "Las partículas elementales" deMichel Houellebecq, sucedió en tres tiempos. Casi como está estructurada la novela.

En un principio devoré los primeros capítulos intentando descifrar si la frialdad del narrador se debía a un gran escepticismo en las acciones de los dos personajes principales: Bruno y Michel, quienes se esforzaban por crecer, enamorarse y entender el mundo, mientras ese narrador distante diseccionaba, con la maestría del mejor cirujano, cada uno de estos actos y los desnudaba como causa y consecuencia de ser hombres occidentales en medio del siglo XX.

Este impulso de lectura fue frenado por labores académicas varias, y en dos semanas no se tocó el libro. Aunque no podía dejar de hablar de él y de pensar en la manera en la que ese narrador sabelotodo explicaba el amor como si fuera parte de una teoría sociológica no muy compleja. Retomé la lectura y me dejé cautivar por el personaje de Bruno. Esto puede sonar extraño para quienes lo han leído, ya que Bruno se perfila como un hombrecito pusilánime que teme a la vejez y que sólo encuentra comfort en el placer sexual. Claramente este hombre, al ser un cuarentón medio loco, no logra cumplir sus fantasias sexuales con adolescentes de senos perfectos, pero aún así encuentra el placer en Christiane, una mujer que también teme al paso del tiempo y que ha dominado las diferentes maneras de hacer una felación. Sin embargo, la relación de Bruno y de Chistiane se convirtió en mi motor de lectura, pues siempre, en el trasfondo, estaba ese odioso narrador recordandome que el amor en estos tiempos se desenvuelve en bares swinger, donde la inmediatez del deseo prevalece.

La lectura fue de nuevo interrumpida, pero después el libro apareció en un día de larga espera y entendí que la parte final estaba dedicada a Michel, biólogo encerrado en su laboratorio, que no encontró mayor felicidad en su vida que las compras por catálogo. Al lado de Michel siempre aparecía la figura de Annabelle, a quien el narrador esboza como una mujer que le ha concedido demasiada importancia al amor. La relación entre ellos se da desde la infancia, pero es en la edad adulta cuando los dos resuelven estar juntos, tal vez como una manera de resignarse a la vida y a la vejez. Las posibilidades de la relación están agotadas: no pueden tener hijos, no pueden enamorarse de manera apasionada, no pueden entregarse al placer al que se entregan Bruno y Christiane. El mayor confort lo encuentran al dormir juntos. Como en toda tragedia, Annabelle muere y Michel se va a Irlanda a escribir sus últimas reflexiones que comprenden el último capítulo, el cual se llena de una lucidez inmensa.

A lo largo de sus páginas "Las partículas elementales" mezcla el discurso cientifico para diseccionar el comportamiento de los hombres con la historia de estos dos hermanos. Al leerlo sentí pánico. Miedo de dirigirme hacia el despeñadero que resulta la vida de estos personajes en donde la edad adulta se convierte en un catalizador de la desesperanza. También me sentí ingenua. Me dejé convencer por el narrador y pensé por un momento, que a veces somos masas gigantes que respondemos a los corpúsculos de Krause (ubicados por la naturaleza de manera estratégica en el clitoris y el glande) y confundimos esos estimulos con el amor, o con algún ritual sociólogico complejo. La biografía de estos hermanos y su realismo de bisturí me dejó con algo de temor sobre lo que viene más adelante.